Los niños pueden exhibir comportamientos sexuales desacostumbrados por una variedad de razones. Las siguientes señales o síntomas pueden no significar necesariamente que un niño haya sido abusado sexualmente, sino que el menor puede tener otras preocupaciones que deben ser atendidas. Las señales o indicaciones de posible comportamiento sexual problemático pueden incluir:
- Una gran discrepancia en la edad de los menores involucrados.
- Una indicación de que un menor fue forzado, amenazado o intimidado para participar de un comportamiento sexual, o que un menor actuó sin el consentimiento del otro niño.
- Un patrón creciente de conductas sexuales.
- Alguna indicación de que el niño fue engañado o inducido a participar en una actividad sexual.
Dejando de lado los motivos del comportamiento sexual de un niño, las reacciones de los padres al descubrirlo son cruciales para el bienestar del niño. Una respuesta saludable por parte de los adultos puede tener un efecto positivo a largo plazo para fomentar la autoestima del niño, guiar el desarrollo sexual futuro y eliminar los comportamientos sexuales problemáticos.
Enseñe a su hijo, desde una muy temprana edad, la diferencia entre el toque bueno, malo, confuso y privado. Esto puede ayudar a que el niño aprenda a evitar el toque sexual de parte de otros niños o adultos, sin su consentimiento. También ayudará a que el niño aprenda a respetar a otros niños y sus derechos.
Fije límites con relación al comportamiento sexual. Evite reaccionar de manera exagerada o convertirse en juez. Finalmente, no dude en hacer preguntas — de una manera no amenazadora — si su hijo muestra nuevos comportamientos sexuales y en buscar ayuda si cree que es necesario.
A continuación se ofrecen algunas guías:
Al enterarse que un niño tiene un comportamiento sexual – conserve la calma. Mientras que la primera reacción de un padre es a menudo de asombro y enfado, esta respuesta puede ser más dañina para el niño que el comportamiento sexual mismo. Una reacción emocional exagerada de parte del adulto puede hacer que el niño se asuste y que no quiera hablar. Esto puede evitar que el niño proporcione información sobre dónde aprendió el comportamiento.
Cuando descubra que sus niños están involucrados en juegos sexuales, cambie su actividad. Redirigir sus comportamientos logra dos cosas: comunica delicadamente al niño que el comportamiento puede ser inapropiado, y le da a usted tiempo para refl exionar y explorar maneras de responder.
Cuando sea apropiado siéntese y hable tranquilamente con su hijo. Asegurándose de que no haya distracciones, pregúntele de manera no forzada y franca sobre su comportamiento sexual. Por ejemplo, usted puede decir, “Dime cómo aprendiste sobre (nombre del comportamiento)”. Haga preguntas para determinar si los dos niños se pusieron de acuerdo en tener ese comportamiento o si uno de los niños forzó al otro a pesar de su negativa. No dé por hecho que el menor es una “víctima” de un comportamiento sexual.
Seguidamente, considere en que etapa de desarrollo se encuentra su hijo para determinar si el comportamiento es un juego sexual típico de su edad o si es un comportamiento sexual exagerado, es decir, un comportamiento que excede las normas. Puede ser útil la información de este folleto o consultar a un terapeuta infantil o un doctor.
Como se menciona anteriormente, los niños pueden exhibir algunos, todos o ninguno de los comportamientos sexuales típicos de su edad. Si descubre que su hijo tiene comportamientos sexuales, úselo como una oportunidad para hablar con él o ella sobre la intimidad, los comportamientos apropiados e inapropiados, el respeto de su propio cuerpo y del de los demás y la prevención del abuso sexual.

Que importante es saber hablar con los niños sobre este tema.
ResponderEliminarAsí es, este tema de suma importancia para hablar con los niños
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