miércoles, 7 de diciembre de 2016






Consejos que pueden ser de utilidad a la hora de hablar con sus hijos o hijas sobre sexualidad: 

· Es importante que hablen con sus hijos o hijas de la sexualidad de forma positiva, esto les facilitará su desarrollo sexual y les ayudará a ser adultos sexualmente sanos. 

· Nunca es demasiado tarde para hablar con sus hijos de la sexualidad.

· La educación sexual también debe hacerse en familia para ello podemos seguir estas pautas.

1. Recuerden que es normal sentirse incómodo o incomoda cuando tratan estos temas con sus hijos.

2. Den seguridad a sus hijos o hijas siempre que puedan 

3. Escuchen. Pregúntenle que quiere él o ella saber y qué es lo que sabe.

4. Mantengan una actitud abierta ante las preguntas de sus hijos e hijas, aprovechen estas oportunidades para abordar y enseñar el tema de la sexualidad.

5. No vea con ojos de adultos los comportamientos sexuales de sus hijos o hijas. No hagan interpretaciones precipitadas (a veces son comportamientos normales para su edad).

6. Conozcan lo que se enseña de sexualidad en las escuelas y grupos juveniles.

7. Conviene dejarles claro que con nosotros se puede hablar de sexualidad y que estamos dispuestos a hacerlo, si es que ellos quieren.

8. Respeten el pudor, los secretos y los silencios de sus hijos o hijas.

9. Háblenles acerca de los placeres de la sexualidad.

10. Respondan con sinceridad, si desconocen la respuesta manifiéstenlo y ofrézcanles la oportunidad de investigar más sobre el tema o acompañarles y consultar con un profesional para que sean informados y atendidos (recursos de la comunidad).

11. Recuerden que les están diciendo a su hijo o hija que a usted le importan su felicidad y bienestar.

12. Fomenten desde los primeros años hábitos saludables y autoestima.

13. Refuercen la capacidad que todo joven tiene para tomar decisiones y háganles ver que están convencidos de que ellos o ellas tienen esa capacidad. Cualquier momento es bueno para destacar que toda decisión debe ser personal y no vale la de “terceros” (padres, amigos, hermanos, tanto en este tema como en el de drogas, alcohol o cualquier otra decisión que se le presente en su vida cotidiana).

14. Ayuden a sus hijos o hijas a conocerse, aceptarse y a expresar su sexualidad de modo que sean felices.

15. Fomenten la autoestima de su hijo o hija.

16. Traten de encontrar “oportunidades para enseñar” (programas de televisión, libros, tareas escolares; …)

17. Ustedes deciden lo que creen que sus hijos o hijas deben saber sobre sexualidad.

18. Depositen en ellos el grado de responsabilidad que corresponda a su edad y háganles ver que algunas decisiones traen consecuencias y que, por tanto, debe existir un mínimo de reflexión a la hora de decidir.

19. No esperen a que su hijo o hija le hagan preguntas, muchos niños nunca preguntan.

20. Sean consciente de que detrás de la pregunta “¿soy normal?”, hay dudas acerca de su desarrollo sexual, sus pensamientos o sentimientos sexuales.

Debido a la importancia que tiene la sexualidad durante la infancia y la relevancia de poder contar con la información necesaria, aborde este tema. En él hablo sobre qué es y qué se entiende por sexualidad infantil y educación sexual y amplio dichos conceptos para darles la profundidad que merecen poniendo ejemplos que nos ayuden a enfrentarnos a nuestras propias vivencias. También, aborde las dudas más comunes en referencia a la educación sexual y la sexualidad infantil con el fin de que como padre, tutores o educadores se puedan sentir más seguros ante el reto de educar y que la etapa infantil sea superada de una manera saludable, facilitando un adecuado desarrollo psicosexual.


Quiero agradecer especialmente a mi esposa Blanky Santos por apoyarme en este tema y a la licenciada Marisol Trejo Villegas por su ayuda. Y gracias a todos por sus visitas y comentarios. Dios les bendiga.


martes, 6 de diciembre de 2016

La Regla de Kiko.



Enseñe a su hijo “La Regla de Kiko”.

Se estima que uno de cada cinco niños es víctima de violencia sexual, incluido el abuso sexual.

Usted puede ayudar a impedir que esto les suceda a sus hijos y a los niños que están a su alrededor. Enseñe a su hijo “La Regla de Kiko”.

“La Regla de Kiko” es una guía sencilla para ayudar a los padres, madres y educadores a explicar a los niños y niñas dónde otras personas no pueden tratar de tocarles, cómo reaccionar y a quién dirigirse para pedir ayuda.

¿Qué es “La Regla de Kiko”? Es sencilla: los niños no deberían permitir que otros niños o adultos toquen partes de su cuerpo que suelen ir cubiertas por su ropa interior. Y no deberían tocar a otros niños, niñas y/o adultos en esas zonas.

También ayuda a explicar a los niños que su cuerpo les pertenece, que existen secretos buenos y malos, y formas de tocar buenas y malas.

Cómo enseñar “La Regla de Kiko”.

“La Regla de Kiko” se estableció para ayudar a los padres, madres y cuidadores a iniciar una conversación con sus hijos. Puede ser un instrumento muy eficaz para protegerles contra el abuso sexual y contra otras formas de violencia sexual.

“La Regla de Kiko” tiene cinco aspectos importantes.

1. Tu cuerpo es tuyo

Debemos enseñar a los niños que su cuerpo les pertenece y que nadie puede tocarles sin su permiso. La comunicación abierta y directa a una edad temprana sobre la sexualidad y las “partes privadas del cuerpo”, utilizando los nombres correctos para los genitales y otras partes del cuerpo, ayudarán a los niños a comprender aquello que no está permitido.

Los niños tienen derecho a no querer que les den un beso o les toquen, incluso cuando se trata de una persona a la que quieren. Se debe enseñar a los niños a decir “No”, de forma inmediata y firme, a un contacto físico inapropiado, a alejarse de situaciones no seguras y a contar sus vivencias a un adulto de confianza. Es importante subrayar que deben insistir hasta que alguien les tome en serio.

En el libro, la mano siempre pide permiso a Kiko antes de tocarle. Kiko le da su permiso.

Cuando la mano quiere tocarle dentro de su ropa interior, Kiko dice “No, eso sí que no”.

Los padres, la familia en general y los cuidadores pueden utilizar esta escena para explicar a los niños que pueden decir “No” en cualquier momento.

2. Buena forma de tocar – mala forma de tocar

Los niños no siempre reconocen las formas apropiadas e inapropiadas de tocar. Debemos decir a los niños y niñas que no está bien que alguien mire o toque sus partes privadas o que les pidan que miren o toquen las partes privadas de otra persona. “La Regla de Kiko” les ayuda a reconocer un límite evidente y fácil de recordar: la ropa interior. También ayuda a los adultos a iniciar una conversación con los niños.

Si los niños no están seguros de si el comportamiento de una persona es aceptable, debemos asegurarnos de que sepan que pueden pedir ayuda a un adulto de confianza.

En el libro, Kiko se niega a que la mano le toque dentro de la ropa interior. Los padres, familiares y educadores pueden explicar que algunos adultos (como cuidadores, padres o médicos) tal vez tengan que tocar a los niños, pero debería alentarse a los niños a decir.

3. Secretos buenos – secretos malos

Los secretos son una táctica primordial de las personas que cometen abusos sexuales. Por este motivo es importante enseñar a los niños la diferencia ente los secretos buenos y malos, y crear un clima de confianza. Cada secreto que les preocupe, les haga sentir incómodos, les asuste o les ponga tristes no es bueno y no debería mantenerse; deberían contarlo a un adulto de confianza (padre, maestro, orientador, policía, médico, etc.). 

“No” si una situación les hace sentirse incómodos.

En el libro, la mano alienta a Kiko a decir que no claramente si alguien quiere tocarle de forma inapropiada. Esta escena puede utilizarse para explicar la diferencia entre un secreto bueno (como una fiesta sorpresa) y un secreto malo (algo que le haga sentirse triste al niño, o que le ponga nervioso). Los padres, la familia y los educadores deberían alentar a los niños a compartir los secretos malos con ellos.

4. La prevención y la protección son responsabilidades que incumben al adulto

Cuando los niños son objeto de abuso sienten vergüenza, se sienten culpables y tienen miedo. Los adultos debemos evitar crear tabúes en torno a la sexualidad, para asegurarnos de que los niños sepan a quién dirigirse si están preocupados, nerviosos o tristes. Los niños pueden percibir que algo no está bien pero puede que no sepan cómo explicarlo ni a quién contárselo. Los adultos deberían estar atentos y ser receptivos a sus sentimientos y comportamiento. Puede haber muchos motivos por los que un niño rechace el contacto con un adulto o con otro niño. Esto debería respetarse. Sin embargo, los niños deberían sentir en todo momento que pueden hablar con sus padres sobre este tema.

La mano del libro es el amigo de Kiko. Los adultos están ahí para ayudar a los niños en su vida cotidiana. La prevención de la violencia sexual es la primera y principal responsabilidad del adulto, y es importante evitar que los niños deban asumir toda la carga.

5. Otros consejos útiles para acompañar “La Regla de Kiko”

Notificación y revelación

Se debe informar a los niños de los adultos que pueden formar parte de su red de seguridad. Se les debe alentar a elegir a los adultos en los que pueden confiar, que estén disponibles y dispuestos a escucharles y ayudarles. Sólo un miembro de la red de seguridad debería vivir con el niño; los otros deberían vivir fuera del círculo familiar inmediato. Los niños deberían saber cómo pedir ayuda a las personas que integran esta red de confianza.

Autores conocidos

En la mayoría de los casos, el autor es alguien que el niño conoce.

Es particularmente difícil para los niños pequeños comprender que alguien que les conoce pueda abusar de ellos. No olvide el proceso de preparación que las personas que cometen abusos utilizan para ganarse la confianza de los niños. Debemos acostumbrar a los niños a que informen con regularidad a sus padres, madres, cuidadores y educadores de la existencia en su entorno de alguien que les ofrece regalos sin motivo aparente, les pide que mantengan secretos o trata de pasar tiempo a solas con un niño. Informar a los adultos de todo ello debe ser una norma establecida tanto en casa como en la escuela o cualquier otro lugar donde los niños suelan estar.

Autores desconocidos

En algunos casos, el autor es un extraño. Enseñe a sus hijos reglas simples sobre el contacto con los extraños: no subir nunca al coche de un extraño, no aceptar nunca regalos o invitaciones de un extraño, etc.

Ayuda

Los niños deberían saber que existen profesionales que pueden ser de gran ayuda (maestros, trabajadores sociales, Defensores del Pueblo y de la Infancia, médicos, el psicólogo de la escuela, la policía, el orientador escolar, etc.) y que existen números de teléfono gratuitos a los que los niños pueden llamar para pedir asesoramiento, como puede ser el.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Cinco puntos que debemos conocer sobre la sexualidad infantil.



Conferencia a cargo de la Psicoterapeuta Carmiña Ruiz Medrano, Directora del Centro de Orientación Psicológica Infantil Lebovici, en León, Guanajuato México.








domingo, 4 de diciembre de 2016

Respuestas saludables a un problema



Los niños pueden exhibir comportamientos sexuales desacostumbrados por una variedad de razones. Las siguientes señales o síntomas pueden no significar necesariamente que un niño haya sido abusado sexualmente, sino que el menor puede tener otras preocupaciones que deben ser atendidas. Las señales o indicaciones de posible comportamiento sexual problemático pueden incluir:

  • Una gran discrepancia en la edad de los menores involucrados.
  • Una indicación de que un menor fue forzado, amenazado o intimidado para participar de un comportamiento sexual, o que un menor actuó sin el consentimiento del otro niño.
  • Un patrón creciente de conductas sexuales.
  • Alguna indicación de que el niño fue engañado o inducido a participar en una actividad sexual.

Dejando de lado los motivos del comportamiento sexual de un niño, las reacciones de los padres al descubrirlo son cruciales para el bienestar del niño. Una respuesta saludable por parte de los adultos puede tener un efecto positivo a largo plazo para fomentar la autoestima del niño, guiar el desarrollo sexual futuro y eliminar los comportamientos sexuales problemáticos.

Enseñe a su hijo, desde una muy temprana edad, la diferencia entre el toque bueno, malo, confuso y privado. Esto puede ayudar a que el niño aprenda a evitar el toque sexual de parte de otros niños o adultos, sin su consentimiento. También ayudará a que el niño aprenda a respetar a otros niños y sus derechos.

Fije límites con relación al comportamiento sexual. Evite reaccionar de manera exagerada o convertirse en juez. Finalmente, no dude en hacer preguntas — de una manera no amenazadora — si su hijo muestra nuevos comportamientos sexuales y en buscar ayuda si cree que es necesario.

A continuación se ofrecen algunas guías:
Al enterarse que un niño tiene un comportamiento sexual – conserve la calma. Mientras que la primera reacción de un padre es a menudo de asombro y enfado, esta respuesta puede ser más dañina para el niño que el comportamiento sexual mismo. Una reacción emocional exagerada de parte del adulto puede hacer que el niño se asuste y que no quiera hablar. Esto puede evitar que el niño proporcione información sobre dónde aprendió el comportamiento.
Cuando descubra que sus niños están involucrados en juegos sexuales, cambie su actividad. Redirigir sus comportamientos logra dos cosas: comunica delicadamente al niño que el comportamiento puede ser inapropiado, y le da a usted tiempo para refl exionar y explorar maneras de responder.
Cuando sea apropiado siéntese y hable tranquilamente con su hijo. Asegurándose de que no haya distracciones, pregúntele de manera no forzada y franca sobre su comportamiento sexual. Por ejemplo, usted puede decir, “Dime cómo aprendiste sobre (nombre del comportamiento)”. Haga preguntas para determinar si los dos niños se pusieron de acuerdo en tener ese comportamiento o si uno de los niños forzó al otro a pesar de su negativa. No dé por hecho que el menor es una “víctima” de un comportamiento sexual.
Seguidamente, considere en que etapa de desarrollo se encuentra su hijo para determinar si el comportamiento es un juego sexual típico de su edad o si es un comportamiento sexual exagerado, es decir, un comportamiento que excede las normas. Puede ser útil la información de este folleto o consultar a un terapeuta infantil o un doctor.

Como se menciona anteriormente, los niños pueden exhibir algunos, todos o ninguno de los comportamientos sexuales típicos de su edad. Si descubre que su hijo tiene comportamientos sexuales, úselo como una oportunidad para hablar con él o ella sobre la intimidad, los comportamientos apropiados e inapropiados, el respeto de su propio cuerpo y del de los demás y la prevención del abuso sexual.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Curiosidades de los niños: Preguntas y respuestas.



Éstos son algunos ejemplos de preguntas o inquietudes infantiles que suelen darse en el
periodo que va desde el año y medio a los seis años de edad:Aunque es sano que niñas y niños vean demostraciones de afecto entre su padre y su madre, a algunos les cuesta aceptarlo; sienten celos, miedos o creen que se les está excluyendo. Asimismo, pueden preguntar: “¿Puede papá ser mi novio?”, “¿de mayor puedo casarme con mamá?”, “¿mi futuro hermanito podrá ser novio de mamá y yo de papá?”.

● Situaciones como éstas son propicias para explicarles que hay diversos tipos de vínculos  afectivos entre las personas, que no es lo mismo ser “novios” que ser “hija o hijo”, pero que ambos vínculos son muy importantes.

Detrás del “¿por qué se besan?”, “¿cuánto quiere mamá a papá?”, “¿por qué dos personas se hacen novios?” está el interés por saber qué significa ser “novios” y qué es el amor.

Estas preguntas son una oportunidad para hablar sobre:

● La importancia de la comunicación y el intercambio afectivo.

● El placer que produce el contacto físico cuando hay cariño y ganas de estar juntos.

● Que dos personas empiezan un noviazgo cuando ambas así lo quieren y no cuando lo decide una sola.

● Lo bonito que es hacer proyectos juntos. Preguntando “¿verdad que Pablo no puede ser no vio de Juan?” o “¿pueden d os mujeres (o dos hombres) ser novias?”, niño s y ni ñas intentan comprender las “restricciones” que existen para el amor.

● Es una ocasión para explicarles que los vínculos afectivos se establecen porque se desarrollan sentimientos a través de la comunicación, y que dos hombres o dos mujeres pueden llegar a quererse tanto o más que lo que se quieren papá y mamá.

● Se pueden dar ejemplos concretos de parejas homosexuales que conocen directamente o a través de la televisión, cuentos u otros medios; también se puede hacer referencia a los sentimientos que ellos y ellas sienten hacia las personas de su mismo sexo y las del otro sexo. Situaciones como las de una tía que les visita mucho y que no tiene pareja pueden generar la inquietud sobre “dónde está su novio”.

Este tipo de cuestiones permite darles a conocer las diferentes posibilidades que existen en relación a las parejas:

● Es posible ser feliz teniendo o no teniendo pareja.

● Una pareja puede funcionar muy bien tanto con personas de distinto sexo como con personas del mismo sexo.

● Hay parejas a las que les gusta vivir juntas y otras prefieren vivir separadas.

● A algunas personas les hace ilusión casarse con sus parejas y otras no lo necesitan.

Frases como “este es mi novio”, “tú no me gustas, quien me gusta es aquella”, “cuando sea mayor me casaré con fulanito”; o también sus muestras de afecto como ir “de manitas”, disfrutar con el intercambio de caricias, hacer regalos a una niña especial, etc., nos dan cuenta de cómo interiorizan y viven el amor. Todo esto se evidencia sobre todo a partir de los cinco años y con mayor intensidad en las niñas.

● Ante este tipo de manifestaciones, es interesante estar ahí y mostrarnos en disposición de escuchar y atender cualquier duda o necesidad de hablar que ellos y ellas tengan sobre estos temas y de hacerles saber que se les toma muy en serio. Es importante también darles las palabras que van necesitando para expresar sus sentimientos y emociones, por ejemplo, celos, cariño o gusto.

Otras veces, este tipo de manifestaciones amorosas no son más que una imitación estereotipada de lo que se les dice o ven a su alrededor o en la televisión. Pueden llegar a decir: “no me gusta este niño porque tiene un padre que no tiene mucho dinero”.

●Estas afirmaciones son lo suficientemente explícitas como para comenzar una conversación sobre lo que es realmente importante para las personas, qué cosas hacen que las personas sean interesantes y cuáles hacen que sean merecedoras de cariño.

Preguntar “¿cómo era cuando yo estaba en la barriguita de mamá?” es un modo de querer acercarse al propio origen y a la propia evolución.

● Les encanta conocer todos los detalles sobre lo vivido en ese momento: las patadas que mamá podía sentir y papá escuchar, las “fotos” de las ecografías, cómo se relacionaba con mamá y qué comía cuando aún no había nacido, oír las palabras que mamá escribió en su diario o ver los tesoros que mamá guardó mientras estaba embarazada, saber cómo tocaba papá la barriga y qué le decía, etc. 

Frente a todo ello, queda la opción de ayudar a los niños y a las niñas a reflexionar para que aprendan a discernir y elegir los planteamientos más sanos. Y sobre todo, no hay que olvidar lo más importante: a estas edades, el vínculo de apego y la calidad de las relaciones con cada persona adulta de referencia juegan un papel esencial en la aceptación o no de cada mensaje recibido.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Beneficios de la educación sexual para niños.



Mucha gente aún se cuestiona si la educación sexual para niños es conveniente o si es mejor no explicarles nada y que vayan descubriéndolo ellos solos.

En la actualidad, nadie puede negar vivir en un mundo muy erotizado. Hay mensajes sexuales subliminales o claramente evidentes en todo los medios de comunicación, en la radio y televisión, en Internet, en el cine, las revistas y la música. El sexo se usa para vender todo desde perfumes hasta coches.

Los niños no son ajenos a todos estos mensajes que escuchan, ven e interpretan a su manera, con su conocimiento aún limitado de la vida y su inocencia.

Sin embargo, los niños no reciben demasiada información útil y de calidad, generando así confusión y temor a cerca de su sexualidad.

Una buena educación sexual para niños es importante para su equilibrio personal.

Aunque para los padres no sea tarea fácil hablar de sexo la sexualidad no debería ser un tema tabú porque forma parte esencial de la vida. Los niños presentan un interés espontáneo por su propia sexualidad, y se merecen explicaciones claras y honestas.

Por eso, la educación sexual es de vital importancia en la formación de las personas y debe ser tratada con conocimiento, madurez y la máxima naturalidad.

La lección más importante que podemos inculcar a los niños es: lo normal marca la diferencia, y esto es imprescindible para obtener los mejores beneficios de la educación sexual para niños.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Consejos para padres sobre educación sexual.


Así pues, es importante tener en cuenta que:

1. La EDUCACIÓN SEXUAL debe hacerse desde la familia.

2. Hacemos educación sexual continuamente, aunque no seamos consciente de ello. Educamos a nuestros hijos a través de nuestros pudores, nuestras caricias, nuestros silencios u opiniones.

3. Una educación sexual de calidad debe dirigirse a que nuestros hijos e hijas aprendan a conocerse, aceptarse y a expresar su sexualidad de modo que sean felices.

4. Hay que educar siempre desde lo positivo y no de lo negativo, fomentándola autoestima del niño/a.

5. Trate de encontrar “oportunidades para enseñar”. Utilice programas de televisión, libros, tareas escolares.

6. No espere a que su hijo o hija le hagan preguntas a usted; muchos niños nunca preguntan. Usted necesita decidir lo que a usted le importa que él o ella sepan.

7. Hay que estar dispuestos para dialogar. El diálogo no puede ser impuesto; siempre debe existir respeto y aceptación.

8. Sea consciente de la pregunta que hay “detrás de la pregunta”. Por ejemplo, la pregunta implícita “¿soy normal?”, a menudo oculta otras acerca del desarrollo sexual, los pensamientos sexuales y los sentimientos sexuales. Dé seguridad a su hijo o hija siempre que pueda.

9. Escuche, escuche, escuche. Pregúntele que quiere él o ella saber y qué es lo que sabe.

10. Recuerde que es normal sentirse incómodo/a cuando trata estos temas con sus hijos.